NG - morillas
8 junio, 2015
City branding: de lo local a lo global
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El método global

Lo hemos visto antes. Londres se lleva los Juegos Olímpicos; Río acoge la Copa Mundial de la FIFA; Tokio lanza SonarSound Music, el Festival de la Creatividad y la Tecnología. Se trata de acontecimientos globales masivos, organizados en grandes ciudades globales. De hecho, importar esas fanfarrias internacionales es una práctica bastante común entre las grandes ciudades. El resultado es que no sólo se pone la atención en la ciudad, asegurando un flujo masivo de turistas, sino que también se ofrece hábilmente la oportunidad a la ciudad de mostrar lo que tiene para ofrecer, y sumergir a los visitantes en sus tesoros locales.

Las cifras demuestran que se trata de una estrategia exitosa: por ejemplo, según la Oficina de General de Estadística, Londres recibió 698.000 visitantes extranjeros durante los Juegos Olímpicos de 2012.

¿Qué pasa si no nos fijamos en una de estas megaciudades; sino en las ciudades que son relativamente nuevas en el juego global; esas que se consideran “ciudades globales”, pero no son necesariamente “ciudades alfa” como Londres o Nueva York? Acuñado en 1990 por la profesora Saskia Sassen, el término ‘ciudad global’ define a aquellas localidades que hicieron un salto cualitativo y se convirtieron en principales centros mundiales; apoyándose en los activos locales que tienen una ventaja global reconocida.

He aquí un análisis de Estocolmo y Tel Aviv, y cómo se acercaron al branding de la ciudad.

El enfoque local

Tel Aviv, recientemente ha sido denominada con el polémico lema “Tel Aviv Non Stop City.” Lo que podría parecer una manera atractiva de engatusar a los visitantes, prometiéndoles una montaña rusa llena de acción de experiencias comparables con las ciudades de ritmo trepidante, como Nueva York y Londres, no es lo que los urbanistas tenían en un principio planeado para la marca de Tel Aviv.

El director de Tel Aviv Global City explica por qué el enfoque global no funcionaría en Tel Aviv. “Tomemos en cuenta el festival SXSW en Austin. Funciona porque es en Austin. Nació en Austin, de su propia gente. Es parte de la narrativa de la ciudad, pertenece a Austin. ¿Por qué querríamos establecer un SXSW en Tel Aviv? Aquí no hay una escena musical ecléctica auténtica de country, folk, jazz, blues y rock, lo que constituye básicamente la esencia del festival”.

En lugar de replicar lo que ha catalizado una afluencia masiva de visitantes en otras ciudades, Tel Aviv está tratando de crear nuevas iniciativas, derivadas de su clase creativa y su propia singularidad; en lugar de conectar desde el exterior proponen conectar desde lo local para globalizarse.

Del mismo modo, Estocolmo se adhiere a este enfoque. Establecida en 2013, Agency Up There Everywhere diseñó una campaña que puso a Estocolmo, no en el centro del mundo, pero sí en el centro de Escandinavia. La propuesta era que si los países escandinavos fueran un solo país, Estocolmo sería su capital. Su lema: “Estocolmo, la capital de Escandinavia.”

El estratega principal de la campaña explica: “Simplemente se trata del lugar más importante de Escandinavia para los negocios y el turismo. En el momento en que se definió el lema, este comenzó a resonar. Era audaz, simple y sólo un poco provocativo. Queremos llegar a ser “una ciudad global”, pero tenemos que abordarlo desde lo local”.

Por esta razón, el libro de la marca de Estocolmo está en sueco, siendo posicionado para atraer a los turistas e inversores de la región. Con más de 430 organizaciones de todo la región de Estocolmo utilizando la marca “Capital de Escandinavia”, la estrategia también ha tenido un efecto importante de resonancia en una región mucho más amplia en Estocolmo y alrededor del mundo.

Estocolmo capitaliza sus atributos ambientales, centrándose en ser la alternativa ecológica de su región, atrayendo a visitantes de todo el continente y el mundo. En 2010, Estocolmo fue la primera ciudad en recibir el estatus de Capital Verde de la UE.

Cuenta con cerca de 800 kilómetros de carriles bici, y es la única ciudad global que cumple los estrictos niveles de contaminación ambiental recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

Narrar una ciudad más accesible al mundo y por lo tanto definir su posición como una ciudad global logra poner a Tel Aviv o Estocolmo en el mapa junto a otras ciudades globales como Nueva York, Londres y Berlín.

La pregunta es cómo:

Mientras que Estocolmo se centra específicamente en ser el centro de Escandinavia, atrayendo a la gente a través de sus atributos como región, la estrategia de Tel Aviv se centra en lo que la ciudad y sus residentes tienen específicamente para ofrecer.

Ayal Zaum, especialista en Smart Cities y branding de lugares predijo: “La revolución digital era exactamente lo que Tel Aviv había estado esperando: una oportunidad para alejarse de un lugar, su cultura o su lengua y unirse a una cultura y una industria excitante sin espacio concreto, dónde todo el mundo es nuevo, y tu pasado o tu ubicación no importan.”

Israel recientemente se posicionaba como el sexto país en el mundo en su capacidad para manejar el cambio según el Índice de Preparación para el Cambio de KPMG: un movimiento tan flexible e impredecible como el mundo digital era el más adecuado para que Tel Aviv construyera su marca.
Y así nació Tel Aviv Start Up City: “un hábitat natural para las empresas start up, que atribuye a una sinergia ganadora de la población joven, un ambiente creativo y un enfoque animado.”

Más allá de lo digital, Tel Aviv amplió su marca en otro segmento de la sociedad también desde el enfoque local: el Orgullo Gay de Tel Aviv – los eventos de una semana de duración, de carácter anual, que celebran la vida de la comunidad LGBT de Israel. Con una inversión de más de 340 millones de shekels (unos 186 millones de euros), se lanzó una campaña de marketing internacional para crear la marca de Tel Aviv como un destino vacacional internacional gay.

El desfile se considera ya una de las mayores celebraciones del Orgullo del mundo, atrajo a más de 100.000 personas en 2014 y según los organizadores, se estima que a 30.000 turistas.

Mientras que los críticos sitúan a Tel Aviv como una de las dos ciudades más innovadoras del mundo según el Wall Street Journal, y es uno de los 3 mejores destinos según la guía Lonely Planet, Estocolmo se ha ganado su lugar como la sexta ciudad más inteligente de Europa, según Fast Coexist.com. La ciudad, además, atrajo a más de 13 millones de visitantes que pernoctaron en 2014, un incremento del 3 por ciento por año según el Consejo de Promoción Turística de Estocolmo.

Ahí está: ambas ciudades y sus técnicas de branding han causado admiración desde lo local, provocando un salto gigantesco: sin duda se trata de un modelo que otras ciudades aspirantes pueden imitar.

1 julio, 2015
W : una marca que se apropia de los horizontes ciudadanos
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Érase una vez, grandes iglesias, castillos, palacios y sedes políticas poblaban los horizontes de las ciudades: el Big Ben de Londres, la estatua del Cristo redentor de Río de Janeiro, la Casa Blanca de Washington, el Kremlin de Moscú…todos edificios emblemáticos que, en su mayor parte, fueron impulsados por ordenanzas políticas o religiosas.

Sin embargo, en el fondo de estos paisajes urbanos globales se dejaba caer que estos edificios han sido iconos que narran algo diferente: historias de marcas.

Entre los iconos universales que aparecen a simple vista para aviones, trenes y coches están aquellos símbolos que – a través de una sola letra – representan de toda una oferta de marca: MacDonalds tiene su M, Virgin tiene su V y el W Hotel tiene su W.

Con las próximas aperturas programadas en Milán, Tel Aviv, Amman y Muscate, entre decenas de otras ciudades, echamos una mirada al W y cómo se las ha arreglado para convertirse en un icono mundial:

Todo comenzó en 1998, cuando el W New York – parte de Starwood Hotels and Resorts (http://www.starwoodhotels.com/) abrió sus puertas y desafió la definición misma de los hoteles de lujo. Si avanzamos rápidamente la vista 17 años vemos que se ha transformado en una potencia mundial, con más de 60 hoteles que se inaugurarán a finales de 2017.

Generalmente, el W es definido como un hotel boutique de 5 estrellas, lo que significa que es prácticamente inaccesible para el gran público y ha acabado emanando la misma resonancia de un icono religioso, como si se tratara de un faro político, y ahora resulta fácilmente identificable para cualquier transeúnte.

Por tanto, ¿cómo una marca que no sólo es nicho en términos de accesibilidad, sino en términos de atractivo, logra penetrar paisajes de todo tipo, en ciudades globales y llegar a sus ciudadanos?

La W infame:

Es difícil pasar por alto que, incluso desde el avión, la letra W se ha convertido en un elemento reconocible de algunas líneas del horizonte en todo el mundo.

Según el consejero delegado y ex presidente de la compañía Frits van Paaschen, la creación de la marca de W ha sido uno de los mayores logros de la compañía, especialmente porque sigue creciendo y es cada vez más evidente en todo el mundo.

Aunque está destinado a un pequeño y específico grupo demográfico, el premiado diseño resulta simple y elegante y es fácilmente identificable a través de culturas y lenguas, logrando una fuerza impactante en todos los medios y plataformas. Así que, aunque la gente no esté especialmente interesada en pasar la noche en el W, ciertamente reconoce la presencia de la marca.

Aliteración de palabras:

La marca intenta incluir la letra W siempre que sea posible.

Su ínclito lema, “Un mundo ‘Wow'” fue acuñado a partir de la aparición de la marca. De acuerdo con el sitio web de Starwood Hotels, “los Hoteles W ofrecen lo último en acceso privilegiado a un mundo ‘Wow’ – un mundo de experiencias sensoriales.”

Dentro de este mundo de experiencias sensoriales, todo, por supuesto, comienza con una W. La piscina es conocida como “Wet” (mojado); el conserje se denomina “Whatever Whenever” (Lo que quieras, a cualquier hora); la bolsa de lavandería que se conoce como “Wash” (lavado) y así sucesivamente.

El constante juego con la letra W crea un poderoso impacto que no sólo resulta visualmente atractivo, sino que también conecta directamente a los consumidores con las ofertas y servicios específicos de la marca.

Creando posicionamiento:

Durante varios años antes de su inauguración oficial en octubre de 2009, los residentes y visitantes especularon acerca de la misteriosa construcción que se estaba erigiendo en la costa de Barcelona. El edificio de cristal de 26 pisos pretendía unir la costa de la playa de la ciudad con su puerto, apartar al cómodo público nudista que se sitúa al final de la playa, y crear una perspectiva jamás vista del mar Mediterráneo. Fue polémico por decirlo suavemente.

Se diseñó con forma de una vela, y quedó destinado a alterar drásticamente el horizonte de la ciudad para siempre.

Una mezcla de fuerte intriga y un alud de críticas sobre el impacto del edificio en el barrio crearon un efecto dominó en los medios de comunicación, creando todo el conocimiento de la marca y la publicidad que necesitaba el nuevo hotel.

Este inteligente posicionamiento geográfico de los hoteles W – en Union Square de Nueva York, el puerto de Jaffa de Tel Aviv, el puerto de Muscate, entre otros – ha producido un conocimiento de la marca que ha logrado llamar la atención de la industria.

“Hay muy pocos ejemplos de una cadena de hoteles con un relativamente pequeño denominador que tenga esa conciencia de marca”, explica Marty Collins, presidente y consejero delegado de Gatehouse Capital, con sede en Dallas, que ha desarrollado una media docena de sedes W. “W se ha unido a un grupo muy selecto de marcas en las que la gente confía. En cierto modo está en la misma liga de Apple, Virgin, Whole Foods “.

Y así, mientras somos testigos del cambio histórico que domina en los horizontes de las ciudades, es evidente que W presenta un poderoso ejemplo de cómo las marcas del mundo pueden convertirse en los nuevos depositarios de interés de nuestros horizontes urbanos.

22 junio, 2015
El fin del branding con prejuicios
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La fiesta era francamente divertida: al fondo, un grupo skaters realizaban dobles piruetas y flips, mientras que en un muro dispuesto para la ocasión, grafitteros de la zona dejaban plasmadas sus mejores creaciones a ritmo de hip hop carioca. ¿Una celebración de jovenzuelos hipsters? Error. Se trataba de una actividad de día en un asilo en Porto Alegre, en Brasil. Sí, una juerga para ancianos en la residencia Padre Cacique.

¿Por qué la confusión? Por nuestros propios prejuicios. Asumimos que ciertas actividades son para jóvenes y otras para menos jóvenes basándonos, supuestamente, en la estadística. ¿Pero qué dice la estadística reciente? Que las grande categorías demográficas no existen. Así lo demuestra, por ejemplo, otra ruptura de estereotipos: según un informe del Internet Advertising Bureau en el Reino Unido, las mujeres son mayores consumidoras de videojuegos que los hombres. Y aún más, hay más jugadores/as mayores de 44 años que menores de 18.

En el mismo orden de cosas, teniendo en cuenta el uso de redes sociales, se deja de lado el siguiente dato: según Buffer, el grupo demográfico que más creció en Twitter en los dos últimos años fue el que comprende las edades entre 55 y 64 años, que aumentó un 79%.

Diversidad, heterogeneidad y mezcla

Bienvenidos a la era del fin de los prejuicios estadísticos en el consumo: la gente de todas las edades y en todos los mercados construye sus identidades de manera más libre que nunca. Es cierto que hay cosas que no cambian: los jóvenes de alto poder adquisitivo -denominados comúnmente como “early adopters” siguen siendo los primeros en crear tendencia en productos y servicios. Lo que ocurre, a diferencia de otras épocas, es que cualquier innovación se adoptará de manera mucho más rápida y de forma impredecible en cualquier grupo social. Así, ya no podemos contar con segmentos tradicionales demográficos constituidos por edad, género, poder adquisitivo o lugar de residencia, sino que cada vez esto fluctúa de forma mucho más experimental y desprovista de patrones preestablecidos.

Las razones para esto son variadas: según Trendwatching.com, “la sociedad es demasiado fluida, el mercado es demasiado eficiente y han bajado los riesgos y costes para probar cosas nuevas”. De esta manera, si tenemos en cuenta el acceso, el fin de las convenciones, y el deseo que caracterizan a nuestra sociedad digital, los consumidores eligen los productos y servicios que adquieren y las marcas con las que se identifican sin tener en cuenta los prejuicios de su grupo social. Así, el acceso a la información global permite una experiencia universal -cualquiera de cualquier edad compra en Amazon, por ejemplo, sin que se establezca un orden preestablecido acorde con su edad o grupo social-, y nuestra capacidad de experimentar e identificarnos con una amplia variedad de marcas y productos nos convierte en sujetos mucho más proclives a la personalización, cambiando así las relaciones de poder entre las generaciones.

¿Cómo debería, entonces cambiar las estrategias de branding teniendo en cuenta estos datos? Hay quien está tomando la iniciativa con excelentes resultados. Rolls Royce, ignorando completamente los prejuicios del target tradicional, se convirtió en una de las primeras empresas automovilísticas en aparecer en un videojuego cuando formó parte de Forza Motorsport 5. Los modelos más sofisticados de Rolls Royce, con todo lujo de detalle, aparecen ahora en el juego de Xbox One. En parecida sintonía iba la campaña de Coca-cola en la Superbowl, dónde con el slogan “America the Beautiful” se homenajeaba a la creciente diversidad de la sociedad moderna estadounidense.

Por tanto: sigue siendo de vital importancia comprender las necesidades y los deseos de los consumidores. Aquellas marcas que tomen un punto de vista amplio y aprendan de las innovaciones que están atrayendo a consumidores de grupos en apariencia contradictorios u opuestos triunfarán más allá de las características demográficas tradicionales. Arriesgar, hibridar y apostar por la mezcla puede suponer un nuevo camino para aquellas marcas estancadas en el estereotipo y la competencia al uso, ¡además de un camino mucho más interesante por el que transitar!

8 junio, 2015
City branding: de lo local a lo global
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El método global

Lo hemos visto antes. Londres se lleva los Juegos Olímpicos; Río acoge la Copa Mundial de la FIFA; Tokio lanza SonarSound Music, el Festival de la Creatividad y la Tecnología. Se trata de acontecimientos globales masivos, organizados en grandes ciudades globales. De hecho, importar esas fanfarrias internacionales es una práctica bastante común entre las grandes ciudades. El resultado es que no sólo se pone la atención en la ciudad, asegurando un flujo masivo de turistas, sino que también se ofrece hábilmente la oportunidad a la ciudad de mostrar lo que tiene para ofrecer, y sumergir a los visitantes en sus tesoros locales.

Las cifras demuestran que se trata de una estrategia exitosa: por ejemplo, según la Oficina de General de Estadística, Londres recibió 698.000 visitantes extranjeros durante los Juegos Olímpicos de 2012.

¿Qué pasa si no nos fijamos en una de estas megaciudades; sino en las ciudades que son relativamente nuevas en el juego global; esas que se consideran “ciudades globales”, pero no son necesariamente “ciudades alfa” como Londres o Nueva York? Acuñado en 1990 por la profesora Saskia Sassen, el término ‘ciudad global’ define a aquellas localidades que hicieron un salto cualitativo y se convirtieron en principales centros mundiales; apoyándose en los activos locales que tienen una ventaja global reconocida.

He aquí un análisis de Estocolmo y Tel Aviv, y cómo se acercaron al branding de la ciudad.

El enfoque local

Tel Aviv, recientemente ha sido denominada con el polémico lema “Tel Aviv Non Stop City.” Lo que podría parecer una manera atractiva de engatusar a los visitantes, prometiéndoles una montaña rusa llena de acción de experiencias comparables con las ciudades de ritmo trepidante, como Nueva York y Londres, no es lo que los urbanistas tenían en un principio planeado para la marca de Tel Aviv.

El director de Tel Aviv Global City explica por qué el enfoque global no funcionaría en Tel Aviv. “Tomemos en cuenta el festival SXSW en Austin. Funciona porque es en Austin. Nació en Austin, de su propia gente. Es parte de la narrativa de la ciudad, pertenece a Austin. ¿Por qué querríamos establecer un SXSW en Tel Aviv? Aquí no hay una escena musical ecléctica auténtica de country, folk, jazz, blues y rock, lo que constituye básicamente la esencia del festival”.

En lugar de replicar lo que ha catalizado una afluencia masiva de visitantes en otras ciudades, Tel Aviv está tratando de crear nuevas iniciativas, derivadas de su clase creativa y su propia singularidad; en lugar de conectar desde el exterior proponen conectar desde lo local para globalizarse.

Del mismo modo, Estocolmo se adhiere a este enfoque. Establecida en 2013, Agency Up There Everywhere diseñó una campaña que puso a Estocolmo, no en el centro del mundo, pero sí en el centro de Escandinavia. La propuesta era que si los países escandinavos fueran un solo país, Estocolmo sería su capital. Su lema: “Estocolmo, la capital de Escandinavia.”

El estratega principal de la campaña explica: “Simplemente se trata del lugar más importante de Escandinavia para los negocios y el turismo. En el momento en que se definió el lema, este comenzó a resonar. Era audaz, simple y sólo un poco provocativo. Queremos llegar a ser “una ciudad global”, pero tenemos que abordarlo desde lo local”.

Por esta razón, el libro de la marca de Estocolmo está en sueco, siendo posicionado para atraer a los turistas e inversores de la región. Con más de 430 organizaciones de todo la región de Estocolmo utilizando la marca “Capital de Escandinavia”, la estrategia también ha tenido un efecto importante de resonancia en una región mucho más amplia en Estocolmo y alrededor del mundo.

Estocolmo capitaliza sus atributos ambientales, centrándose en ser la alternativa ecológica de su región, atrayendo a visitantes de todo el continente y el mundo. En 2010, Estocolmo fue la primera ciudad en recibir el estatus de Capital Verde de la UE.

Cuenta con cerca de 800 kilómetros de carriles bici, y es la única ciudad global que cumple los estrictos niveles de contaminación ambiental recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

Narrar una ciudad más accesible al mundo y por lo tanto definir su posición como una ciudad global logra poner a Tel Aviv o Estocolmo en el mapa junto a otras ciudades globales como Nueva York, Londres y Berlín.

La pregunta es cómo:

Mientras que Estocolmo se centra específicamente en ser el centro de Escandinavia, atrayendo a la gente a través de sus atributos como región, la estrategia de Tel Aviv se centra en lo que la ciudad y sus residentes tienen específicamente para ofrecer.

Ayal Zaum, especialista en Smart Cities y branding de lugares predijo: “La revolución digital era exactamente lo que Tel Aviv había estado esperando: una oportunidad para alejarse de un lugar, su cultura o su lengua y unirse a una cultura y una industria excitante sin espacio concreto, dónde todo el mundo es nuevo, y tu pasado o tu ubicación no importan.”

Israel recientemente se posicionaba como el sexto país en el mundo en su capacidad para manejar el cambio según el Índice de Preparación para el Cambio de KPMG: un movimiento tan flexible e impredecible como el mundo digital era el más adecuado para que Tel Aviv construyera su marca.
Y así nació Tel Aviv Start Up City: “un hábitat natural para las empresas start up, que atribuye a una sinergia ganadora de la población joven, un ambiente creativo y un enfoque animado.”

Más allá de lo digital, Tel Aviv amplió su marca en otro segmento de la sociedad también desde el enfoque local: el Orgullo Gay de Tel Aviv – los eventos de una semana de duración, de carácter anual, que celebran la vida de la comunidad LGBT de Israel. Con una inversión de más de 340 millones de shekels (unos 186 millones de euros), se lanzó una campaña de marketing internacional para crear la marca de Tel Aviv como un destino vacacional internacional gay.

El desfile se considera ya una de las mayores celebraciones del Orgullo del mundo, atrajo a más de 100.000 personas en 2014 y según los organizadores, se estima que a 30.000 turistas.

Mientras que los críticos sitúan a Tel Aviv como una de las dos ciudades más innovadoras del mundo según el Wall Street Journal, y es uno de los 3 mejores destinos según la guía Lonely Planet, Estocolmo se ha ganado su lugar como la sexta ciudad más inteligente de Europa, según Fast Coexist.com. La ciudad, además, atrajo a más de 13 millones de visitantes que pernoctaron en 2014, un incremento del 3 por ciento por año según el Consejo de Promoción Turística de Estocolmo.

Ahí está: ambas ciudades y sus técnicas de branding han causado admiración desde lo local, provocando un salto gigantesco: sin duda se trata de un modelo que otras ciudades aspirantes pueden imitar.

2 junio, 2015
Tecnología: o lo tomas o lo dejas
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Las marcas pueden triunfar ofreciendo a los clientes velocidad, comodidad y seguridad.

Cuando la película de denuncia Citizen Four sobre el espionaje gubernamental ganó el Oscar en 2015 al mejor documental, el dilema sobre la privacidad de datos dio directamente en la conciencia de los consumidores en todo el mundo. “Jamás volverás a pensar lo mismo sobre tu teléfono, correo electrónico, tarjeta de crédito, navegador en la web o tu perfil de usuario” nos advertía la directora Laura Poitias. Y tenía razón.

El problema es que los consumidores quieren tenerlo todo: esperan máxima comodidad, velocidad y acceso cuando navegan y compran, pero también exigen garantías de que sus datos y (múltiples) identidades están protegidos.

Desde abalanzarnos sobre el botón de las cookies, a recordarnos perpetuamente que debemos ser más cautos en la configuración de privacidad de Facebook, pocos de nosotros realmente leemos la letra pequeña sobre la privacidad de datos. Para demostrarlo, la empresa de seguridad informática finlandesa F-Secure puso en marcha un extraño experimento en Londres. Se invitó a los consumidores a un punto de Wi-Fi público gratis, donde fueron presentados con lo que parecía el típico acuerdo de licencia de usuario en una pantalla estándar para acceder a la red. Sólo que en este caso, F-Secure añadió una cláusula de Herodes que declaraba que el usuario aceptaba entregar “su primer hijo durante la duración de la eternidad” a cambio de WiFi gratuito – pero nadie se molestó en leer esa parte. F-Secure no hizo cumplir su derecho a la descendencia de los usuarios, pero llevó a cabo un fuerte alegato sobre la preferencia inconsciente de los consumidores por la rapidez y el acceso en vez de la seguridad.

En ningun otro lugar es este enigma más evidente que en la banca por internet. La crisis financiera mundial ha visto como la desconfianza de los ciudadanos en las entidades financieras se dispara. Con el fin de recuperar la confianza de los consumidores, los bancos deben demostrar que entienden las necesidades cambiantes de sus clientes. Para simplificar el proceso de la banca online, y anular la inconveniencia de contraseñas, pins de usuario y preguntas de seguridad, el banco británico Barclays está probando la tecnología de reconocimiento de los patrones de venas. Desarrollado por Hitachi, el dispositivo incluye un escáner biométrico personal que utiliza tecnología infrarroja para identificar a los individuos a través de los patrones únicos de vasos sanguíneos del dedo índice – y encaja perfectamente en el puerto USB de su ordenador.

El mayor banco de Turquía, Isbank ofrece a sus clientes preocupados por la seguridad banca móvil validada a través huella dactilar imposible de hackear, y accesible a través de su nueva app. Los usuarios sólo tienen que tocar la pantalla de su spartphone o tableta para acceder a su cuenta y realizar transacciones de rutina. Siguiendo su ejemplo, la más importante red de telecomunicaciones del país Türk Telekom ha incrementado el acceso y la seguridad con una aplicación similar que permite a los usuarios tocar y entrar en su centro de atención al cliente desde el móvil.

Algunas marcas están llevando el tema de la protección de datos digitales a un nivel completamente nuevo. La marca de ropa del Reino Unido The Affair permite que los individuos recelosos salvaguarden su información con ropa a prueba de hackers que “hace al usuario no rastreable”. Inspirándose en 1984 de George Orwell, toda la ropa cuentan con la UnPocket, una bolsa desmontable que evita todas las emisiones de las señales de móvil, Wi-Fi, GPS y RFID e impide la penetración de los bots espías.
Los consumidores que están “casados” con sus teléfonos inteligentes, pero no quieren renunciar a la privacidad, pueden decir “sí, quiero” con NFC Ring en el Reino Unido – una llave inteligente portátil que abre (y cierra) todo, desde teléfonos móviles a coches y casas. Una etiqueta NFC permite a los usuarios compartir y transferir información a teléfonos inteligentes y tabletas, mientras que el otro almacena datos privados para desbloquear dispositivos y puertas.

Pero la tecnología portátil no es para todos los públicos ni para todas las marcas. A veces, tranquilizar a los consumidores asegurándoles que están siendo protegidos y apreciados es tan “simple” como añadir un toque humano a los servicios de tecnología de dos dimensiones – especialmente si su público objetivo incluye a los consumidores que no son nativos digitales.

El banco St George Bank de Australia está testeando la tecnología iBeacon para revolucionar su servicio al cliente. Cuando los clientes fieles entran en una sucursal, un iPad les “reconoce” a través de su señal de teléfono, les envía un mensaje de bienvenida y les asigna un miembro del personal. Al mismo tiempo, la información básica del cliente se envía a quien se le asigna a su servicio.

Lo que queda claro: las marcas que interactúan con la tecnología debe responder a las complejas necesidades de sus clientes. Esto implica: acceso ilimitado y cómodo, con la seguridad de que la privacidad está protegida y se valora su lealtad. En otras palabras: protección tecnológica #premium personalizada.